Propuestas

SÍNODO DE LOS OBISPOS

XIII ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA

LA NUEVA EVANGELIZACIÓN
PARA LA TRANSMISIÓN DE LA FE CRISTIANA

LISTA FINAL DE LAS PROPUESTAS

 

(Traducción no oficial realizada por Iglesiaactualidad)

INTRODUCCIÓN

Proposición 1: DOCUMENTOS QUE SE HAN PRESENTADO AL SANTO PADRE

Además de todos los documentos sobre La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana relativos a este Sínodo y que, por su condición, se han presentado al Santo Padre para su consideración -es decir, la Lineamenta, el Instrumentum laboris, la Relatio ante disceptationem, la Relatio post disceptationem, las intervenciones, tanto las presentadas en el aula como las in scriptis, el Mensaje al Pueblo de Dios, los Relaciones de los Círculos Menores y sus debates-, los Padres sinodales han dado una cierta importancia a las siguientes proposiciones.

Asimismo, los Padres sinodales piden humildemente al Santo Padre que considere la oportunidad de publicar un documento sobre la transmisión de la fe cristiana a través de una nueva evangelización.

Proposición 2: EL SÍNODO EXPRESA GRATITUD

Los Padres sinodales reconocen con gratitud el gran valor de las enseñanzas pontificias que han enriquecido los frutos de las Asambleas Sinodales y han sido fundamentales para trabajar durante las sesiones del Sínodo sobre La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana. Las reflexiones del Sínodo se inspiran en documentos como Evangelii nuntiandi del Papa Pablo VI, la Catechesi tradendae, Redemptoris missio y Novo millennio ineunte del Beato Juan Pablo II y Deus caritas estSacramentum caritatis y Verbum Domini del Papa Benedicto XVI. El ejemplo más reciente de esta orientación es el Año de la Fe, proclamado por el Santo Padre al comienzo de este Sínodo. Por este profético ministerio estamos muy agradecidos.

Proposición 3: LAS IGLESIAS CATÓLICAS ORIENTALES

Las Iglesias Católicas Orientales sui juris, las cuales están iluminadas por la Tradición que ha sido transmitida desde los Apóstoles a través de los Padres, son un patrimonio de toda la Iglesia de Cristo (cf. Orientalium Ecclesiarum, 2, Codex Canonum Ecclesiarum Orientalium, 39). Estas Iglesias son herederas de un impulso apostólico que ha llevado la Buena Nueva a tierras lejanas (cf. Ecclesia in Medio Oriente, 88).

Ellas están agradecidas por la posibilidad de ofrecerles el poder llevar a cabo sus obligaciones pastorales hacia sus fieles migrantes en los países en los que  la Iglesia latina está tradicional establecida. También esperan que su tradición sea más conocida y respetada entre los fieles y el clero de las Iglesias particulares de todo el mundo.

1. NATURALEZA DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Proposición 4: LA SANTÍSIMA TRINIDAD, FUENTE DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

La Iglesia y su misión evangelizadora tienen su origen y fuente en la Santísima Trinidad según el plan del Padre, la obra del Hijo (que se culmina en su muerte y gloriosa Resurrección) y la misión del Espíritu Santo. La Iglesia continúa la misión del amor de Dios en nuestro mundo.

La evangelización tiene que ser entendida en un sentido amplio y profundamente teológico-doctrinal enmarcada en la actividad de la palabra y de los sacramentos que, especialmente a través de la Eucaristía, nos admite la participación en la vida de la Trinidad que alimente después de esto, mediante la gracia del Espíritu Santo, la fuerza necesaria para evangelizar y dar testimonio de la Palabra de Dios con entusiasmo y valentía.

La nueva evangelización reconoce la primacía de la gracia de Dios y cómo en el bautismo se viene a vivir en Cristo. Este énfasis en la divina filiación debería traer a los bautizados a vivir una vida de fe que manifieste claramente su identidad cristiana en todos los aspectos de su actividad personal.

Proposición 5: NUEVA EVANGELIZACIÓN E INCULTURACIÓN

Jesús otorga el don del Espíritu Santo y nos revela el amor del Padre.

La Nueva Evangelización es un tiempo oportuno para despertar, para tomar nuevo aliento y para testimoniar nuevamente que Jesucristo es el centro de nuestra fe y de nuestra vida diaria. Convoca, asimismo, a todo miembro de la Iglesia para que renueve su fe y para que se esfuerce realmente por compartirla.

La Nueva Evangelización requiere también discernir los signos de los
tiempos que están presentes en el mundo y que afectan al ministerio de la Iglesia y a las diferentes Iglesias particulares en sus correspondientes territorios. Entre estos signos hay que reconocer, desde luego, una mayor toma de conciencia de la gente acerca de las circunstancias cambiantes de la vida actual.

Además, la Nueva Evangelización convoca a la Iglesia a alcanzar a quienes están alejados de Dios y de la comunidad cristiana, para invitarlos a escuchar una vez más la Palabra de Dios con el fin de que se encuentren con el Señor Jesús de manera nueva y profunda.

La Nueva Evangelización exige prestar especial atención a la inculturación de la fe, que puede transmitir el Evangelio con su capacidad de valorar lo positivo de cada cultura, purificándola al mismo tiempo de los elementos contrarios a la plena realización de
la persona conforme al designio de Dios revelado en Cristo. La inculturación implica el esfuerzo para «encarnar el Evangelio en las culturas de los pueblos» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 854).

Proposición 6: PROCLAMACIÓN DEL EVANGELIO

Dios, nuestro Salvador, quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (cf. 1 Tim 2, 4). Como la Iglesia cree en este designio divino de salvación universal, debe ser misionera (cf. Evangelii nuntiandi, n. 14; CIC, n. 851). La Iglesia sabe también que «quienes, ignorando sin culpa el Evangelio de Cristo y su Iglesia, buscan, no obstante, a Dios con un corazón sincero y se esfuerzan, bajo el influjo de la gracia, en cumplir con obras su voluntad, conocida mediante el juicio de la conciencia, pueden conseguir la salvación eterna» (Lumen gentium, n. 16). El Evangelio de Jesucristo es el anuncio de su vida y del misterio pascual de su pasión, muerte,
resurrección y glorificación.

Con todo, el Concilio nos recuerda que la evangelización es necesaria
para la salvación de todos, ya que «con mucha frecuencia los hombres, engañados por el Maligno, se envilecieron con sus fantasías y trocaron la verdad de Dios en mentira, sirviendo a la criatura más bien que al Creador (cf. Rom 1, 21 y 25), o, viviendo y muriendo sin Dios en este mundo, se exponen a la desesperación extrema. Por lo cual la Iglesia, acordándose del mandato del Señor, que dijo: “Predicad el Evangelio a toda criatura” (Mc 16, 15), procura con gran solicitud fomentar las misiones para promover la gloria de Dios y la salvación de de todos estos»(Lumen gentium, n. 16).

Proposición 7: LA NUEVA EVANGELIZACIÓN COMO UNA DIMENSIÓN MISIONERA PERMANENTE DE LA IGLESIA

Se propone que la Iglesia proclame la dimensión misionera mundial y
permanente de su misión, con el fin de animar a todas las Iglesias particulares a evangelizar.

La evangelización puede concebirse bajo tres aspectos. En primer lugar, la evangelización ad gentes es el anuncio del Evangelio a quienes no conocen a Jesucristo. En segundo lugar, incluye también ese crecimiento continuo en la fe que constituye la vida ordinaria
de la Iglesia. Por último, la Nueva Evangelización está especialmente dirigida a quienes se han distanciado de la Iglesia.

Con ello, todas las Iglesias particulares se verán animadas a valorar y a integrar a todos sus diferentes operadores y todas sus capacidades. Contemporáneamente, cada Iglesia particular ha de tener la libertad de evangelizar conforme a sus propias características y tradiciones, siempre en unión con la propia Conferencia Episcopal o con el propio Sínodo de su Iglesia católica oriental. Semejante misión, de alcance mundial, responderá a la acción del Espíritu Santo, como en un nuevo Pentecostés, mediante un llamamiento del Romano Pontífice, que invita a todos los fieles a visitar a todas las familias y a llevar la vida de Cristo a todas las situaciones humanas.

Proposición 8: TESTIGOS EN UN MUNDO SECULARIZADO

Somos cristianos que vivimos en un mundo secularizado. Mientras que el mundo es y seguirá siendo creación de Dios, la secularización pertenece a la esfera de la cultura humana. Como cristianos, no podemos permanecer indiferentes ante el proceso de secularización: nos hallamos, efectivamente, en una situación similar a la de los primeros cristianos, y en este sentido debemos considerarla tanto un reto como una posibilidad. Aunque vivimos en este mundo, no somos de este mundo (cf. Jn 15, 19; 17, 11 y 16).

El mundo es creación de Dios y manifestación de su amor. En Jesucristo y a través de él recibimos la salvación de Dios y somos capaces de discernir el avance de su creación. Jesús nos abre las puertas de nuevo para que, sin miedo, podamos abrazar con amor las heridas de la Iglesia y las del mundo (cf. Benedicto XVI).

En nuestra época actual, que manifiesta aspectos más difíciles que en el pasado, aun cuando seamos como el «pequeño rebaño» (Lc 12, 32), damos testimonio del mensaje de salvación del Evangelio y estamos llamados a ser sal y luz de un mundo nuevo (cf. Mt 5, 13-16).

Proposición 9: LA NUEVA EVANGELIZACIÓN Y EL ANUNCIO INICIAL 

El fundamento de toda proclamación inicial –la dimensión kerigmática, la Buena Nueva– pone de relieve la importancia de un anuncio explícito de la salvación. «Porque yo os transmití en primer lugar lo que también yo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras; y que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; y que se apareció a Cefas y más tarde a los Doce» (1 Cor 15, 3-5).

En el «primer anuncio», el kérygma –el mensaje de salvación del misterio pascual de Jesucristo– es proclamado con gran poder espiritual, hasta el punto de provocar arrepentimiento del pecado, conversión de los corazones y una determinación de fe. Al mismo tiempo, tiene que haber continuidad entre el primer anuncio y la catequesis, que nos instruye acerca del depósito de la fe.

Consideramos necesario un Plan Pastoral de Anuncio Inicial que enseñe un encuentro vital con Jesucristo. Dicho documento pastoral proporcionaría los primeros elementos del proceso catequético, posibilitando su inserción en la vida de las comunidades
parroquiales.

Los Padres sinodales proponen que las directrices del anuncio inicial del kérygma sean escritas. Este compendio incluiría:

  • La doctrina sistemática acerca del kérygma en la Escritura y en la tradición de la Iglesia católica;
  • enseñanzas y citas de los santos y mártires misioneros de nuestra historia católica, que nos ayudarían a afrontar los retos pastorales actuales, y
  • cualidades y líneas maestras de la formación actual de evangelizadores católicos.

Proposición 10: EL DERECHO A ANUNCIAR Y A OÍR EL EVANGELIO

El anuncio de la Buena Nueva y de la persona de Jesús es una obligación de todo cristiano, basada en el Evangelio: «Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo« (Mt 28, 19).

Al mismo tiempo, constituye un derecho inalienable de toda persona, con independencia de su religión o irreligión, tener la posibilidad de conocer a Jesucristo y el Evangelio. Este anuncio, hecho de manera integral, ha de ofrecerse respetando totalmente a cada persona, sin forma alguna de proselitismo.

Proposición 11: LA NUEVA EVANGELIZACIÓN Y LA LECTURA ORANTE DE LA SAGRADA ESCRITURA

Dios se comunicó con nosotros en su Palabra encarnada. Esta Palabra divina, escuchada y celebrada en la liturgia de la Iglesia, y especialmente en la eucaristía, fortalece interiormente a los fieles y los capacita para dar un testimonio evangélico auténtico en su vida diaria. Los Padres sinodales desean que la Palabra divina «sea cada vez más el corazón de toda actividad eclesial» (Verbum Domini, n. 1).

Todos los creyentes deben encontrar abierta la puerta que lleva a la Sagrada Escritura. En el marco de la Nueva Evangelización, toda oportunidad de estudiar la Sagrada Escritura debe hacerse disponible; la Escritura debe impregnar las homilías, las catequesis y todo esfuerzo de transmisión de la fe.

Habida cuenta de la necesidad de la familiarización con la Palabra de Dios con vistas a la Nueva Evangelización y al crecimiento espiritual de los fieles, el Sínodo anima a las diócesis, a las parroquias y a las pequeñas comunidades cristianas a seguir estudiando seriamente la Biblia y cultivando la Lectio divina, es decir la lectura orante de las Escrituras (cf. Dei Verbum, nn. 21-22).

Proposición 12: LOS DOCUMENTOS DEL CONCILIO VATICANO II

Los Padres sinodales reconocen la enseñanza del Concilio Vaticano II como un instrumento de vital importancia para la transmisión de la fe en el marco de la Nueva Evangelización. Al mismo tiempo, consideran que los documentos del Concilio deben ser correctamente leídos e interpretados.

Por eso desean manifestar su adhesión al pensamiento de nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, que ha señalado el principio hermenéutico de reforma en la continuidad, con vistas a descubrir en dichos textos el espíritu auténtico del Concilio. «Está la “hermenéutica de la reforma”, de la renovación dentro de la continuidad del único sujeto-Iglesia, que el Señor nos ha dado; es un sujeto que crece en el tiempo y se desarrolla, pero permaneciendo siempre el mismo, único sujeto del Pueblo de Dios en camino. […] Pero donde esta interpretación ha sido la orientación que ha guiado la recepción del Concilio, ha crecido una nueva vida y han madurado nuevos frutos» (Benedicto XVI, Discurso a la Curia Romana, 22-12-05). Así será posible responder a la necesidad de renovación que exige el mundo moderno y, al mismo tiempo, conservar fielmente la identidad de la naturaleza y de la misión de la Iglesia.

2. CONTEXTO DEL MINISTERIO DE LA IGLESIA DE HOY

Proposición 13: LOS DESAFÍOS DE NUESTRO TIEMPO

El anuncio de la Buena Nueva en contextos diferentes del mundo -caracterizados por los procesos de la globalización y de la secularización-, plantea diferentes desafíos a la Iglesia: a veces por una persecución religiosa declarada, otras veces por una indiferencia, interferencia, restricción u hostilidad generalizadas.

El Evangelio ofrece una visión de la vida y del mundo no se puede imponer, sino solo propuesta, como la Buena Noticia del amor gratuito de Dios y de la paz. Su mensaje de verdad y de belleza puede ayudar a las personas a liberarse de la soledad y de la falta de sentido, a las cuales las condiciones de vida de la sociedad postmoderna a menudo la relegan.

Por lo tanto, los creyentes deben esforzarse por mostrar al mundo el esplendor de una humanidad basada en el misterio de Cristo. La religiosidad popular es importante, pero no es suficiente: es necesario algo más para ayudar a reconocer el deber de anunciar al mundo la razón de la esperanza cristiana a los católicos alejados de la Iglesia, a quienes no siguen a Cristo, a las sectas y a los que experimentan diferentes tipos de espiritualidad.

Propuesta 14: NUEVA EVANGELIZACIÓN Y RECONCILIACIÓN

En un mundo destrozado por las guerras y la violencia, un mundo herido por un individualismo generalizado que separa a los seres humanos y los enfrenta a unos contra otros, la Iglesia debe ejercer su ministerio de reconciliación con serenidad y firmeza. La Iglesia asume esta tarea de la reconciliación en el espíritu de la Nueva Evangelización. Fiel al mensaje de Jesús (quien derribó «el muro que […] separaba [a los hombres]: la enemistad», Ef 2, 14), la Iglesia debe hacer un esfuerzo para derribar los muros que separan a los seres humanos.

Con el mensaje de amor, la Iglesia debe predicar la novedad del Evangelio salvífico de nuestro Señor, que vino a liberarnos de nuestros pecados y a invitarnos a construir la armonía, la paz y la justicia entre todos los pueblos.

Propuesta 15: NUEVA EVANGELIZACIÓN Y DERECHOS HUMANOS

En consonancia con el acento que la Nueva Evangelización pone en la dignidad humana, este Sínodo exhorta a los legisladores, a los docentes y a cuantos trabajan en el ámbito de las ciencias humanas a garantizar el pleno respeto de la persona humana, tanto en la política como en la práctica pública.

Al mismo tiempo, cada oportunidad debe aprovecharse toda ocasión, en las diferentes situaciones y asociaciones locales, para articular, sostener y tutelar, tanto teórica como prácticamente, los derechos que dimanan de una adecuada concepción de la persona humana tal como la establece la ley natural.

Propuesta 16: LIBERTAD RELIGIOSA

Los Padres sinodales reafirman que la libertad religiosa es un derecho humano fundamental. Este derecho comprende la libertad de conciencia y también la libertad de escoger libremente su propia religión. Nos solidarizamos con nuestros hermanos y hermanas que, en diferentes regiones del mundo, sufren la falta de libertad religiosa e incluso persecuciones.

A la luz del reconocimiento del Concilio Vaticano II como instrumento para la Nueva Evangelización, y la creciente necesidad de proteger la libertad religiosa de los cristianos en el mundo, los Padres sinodales proponen un compromiso renovado acerca de las enseñanzas de la Dignitatis Humanae. Esta renovación intenta afirmar y promover la libertad religiosa para los individuos, las familias y las instituciones para proteger el bien común de todos. Esta libertad incluye el derecho a enseñar la fe cristiana -sin compromiso sobre sus principios-, a los niños en la familia y/o en la escuela.

Los Padres sinodales proponen que el Santo Padre considere la posibilidad de crear una comisión de líderes eclesiales en representación de diferentes componentes de la Iglesia en el mundo entero, o bien la de encomendar dicha tarea al Pontificio Consejo «Justicia y Paz», con el fin de encarar los ataques a la libertad religiosa y de obtener una información precisa para testimoniar públicamente el derecho fundamental a la libertad religiosa y a la libertad de conciencia.

Propuesta 17: PREÁMBULOS DE LA FE Y LA TEOLOGÍA DE CREDIBILIDAD

En el contexto actual de una cultura global, son muchas las dudas y muchos los obstáculos que causan un escepticismo extendido e introducen nuevos paradigmas de pensamiento y de vida. Para una Nueva Evangelización, resulta de capital importancia subrayar el papel de los preámbulos de la fe. No solo es necesario mostrar que la fe no se opone a la razón, sino destacar también varias verdades y realidades que forman parte de una correcta antropología iluminada por la razón natural. Entre ellas se encuentra el valor del derecho natural y las consecuencias que este tiene para toda la sociedad humana. Las nociones de «ley natural» y de «ley humana» son susceptibles de demostraciones racionales, tanto en el ámbito académico como en el popular. Semejante desarrollo y empresa intelectual ayudaría al diálogo entre los fieles cristianos y las personas de buena voluntad, abriendo una puerta al reconocimiento de la existencia de un Dios Creador y del mensaje de Jesucristo el Redentor. Los Padres sinodales piden a los teólogos que desarrollen una nueva apologética del pensamiento cristiano, es decir una teología de la credibilidad que resulte adecuada para una Nueva Evangelización.

El Sínodo hace un llamamiento a los teólogos para que acepten los retos intelectuales de la Nueva Evangelización y respondan a ellos participando en la misión de la Iglesia consistente en anunciar a todos el Evangelio de Cristo.

Propuesta 18: NUEVA EVANGELIZACIÓN Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL

El uso de los medios de comunicación social ha de desempeñar un papel importante  a la hora de hacer que cada persona alcance el mensaje de salvación. En este campo, especialmente en el mundo de las comunicaciones electrónicas, es necesario que los cristianos convencidos sean formados, preparados y capacitados para transmitir fielmente el contenido de la fe y de la moral cristiana. Deben tener la capacidad de hacer un buen uso del lenguaje y los instrumentos actuales que están disponibles para la comunicación en la aldea global.

Pero la forma más eficaz de esta comunicación de la fe es el intercambio del testimonio de vida, sin el cual los esfuerzos mediáticos ocasionaría una transmisión real del Evangelio.

La educación para el uso racional y constructivo de los medios de comunicación social, son una importante recurso para la nueva evangelización.

Propuesta 19: NUEVA EVANGELIZACIÓN Y DESARROLLO HUMANO

El magisterio pontificio, en su doctrina social, ha demostrado los vínculos teológicos, antropológicos y pedagógicos entre la evangelización, el desarrollo y la libertad tanto personal como social.

Hoy ya no es posible pensar en la Nueva Evangelización sin proclamar la plena libertad de todo lo que oprime al ser humano, es decir, el pecado y sus consecuencias. Sin un compromiso serio a favor de vida y de la justicia, y sin un cambio de las situaciones que generan la pobreza y la exclusión (Cf. Sollicitudo rei socialis, 36), no puede haber progreso. Ello resulta particularmente cierto ante los retos de la globalización.

Propuesta 20: NUEVA EVANGELIZACIÓN Y EL CAMINO DE LA BELLEZA

En la Nueva Evangelización, se debe prestar una especial atención al camino de la belleza: Cristo, el «Buen Pastor» (cf. Jn. 10,11), es la Verdad en persona, signo de la belleza revelada, que se da a sí mismo sin medida. Es importante dar testimonio a los jóvenes que siguen a Cristo, no solo de su bondad y verdad, sino también de la plenitud de su belleza. Como dijo san Agustín: «no es posible amar lo que no es bello» (Confesiones, IV, 13,20). La belleza nos lleva hacia el amor, donde Dios nos revela su rostro, en el que creemos. Bajo esta luz, los artistas se sienten a la vez interrogados por la Nueva Evangelización y comunicadores privilegiados de ella.

En la formación de los seminaristas no debe descuidarse la educación en la belleza y en las artes sacras, como nos recuerda la doctrina del Concilio Vaticano II (cf. Sacrosanctum Concilium, 129). La belleza debe ser siempre una dimensión especial de la Nueva Evangelización.

Es necesario que la Iglesia preste atención al cuidado y a la promoción de la calidad del arte, permitido en los espacios sagrados reservados a las celebraciones litúrgicas, y por que se promueva la misma, tutelando tanto su belleza como la veracidad de su expresión.

Es importante para la Nueva Evangelización que la Iglesia esté presente en todos los ámbitos del arte con el fin de apoyar con su presencia espiritual y pastoral a los artistas en su búsqueda de la creatividad, y para alimentar una experiencia viva y auténticamente espiritual de la salvación que se hace presente en sus obras.

Propuesta 21: LOS INMIGRANTES

Al igual que muchos países se han beneficiado enormemente de la presencia de personas procedentes de otras partes, también la Iglesia se ha nutrido significativamente del testimonio y de la acción evangelizadora de muchos de ellos, comprometidos en el mandato misionero: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación» (Mc 16,15).

Ante los riesgos y las amenazas que acechan a la fe de los pueblos migrantes, es importante que la Iglesia les de su apoyo a través de un plan pastoral que los incluya –y con ellos a sus familias-, y que les recuerde su importancia como células vivas de la sociedad y como Iglesia doméstica. Las parroquias deben ayudar a los migrantes a integrarse en la sociedad y en la comunidad cristiana.

El plan pastoral de la Iglesia para con los migrantes no sólo debe acogerlos y promover su dignidad humana, sino, sobre todo, debe ayudarlos a integrarse en la vida de la Iglesia, respetando su propia tradición ritual; este plan debería también ayudar a que la Iglesia católica evite que se pierdan.

Los inmigrantes no son solo receptores, sino también protagonistas de la proclamación del Evangelio en el mundo moderno.

Frente a los grandes movimientos migratorios, es importante insistir en la centralidad y en la dignidad de la persona, especialmente a la luz de graves fenómenos relacionados con la vergonzosa trata de seres humanos, particularmente de niños, y con la venta de órganos. Esta toma de conciencia debe incrementarse al tratar con refugiados, desplazados, navegantes, nómadas y personas sin hogar.

Propuesta 22: LA CONVERSIÓN

El drama y la intensidad del eterno choque entre el bien y el mal, entre la fe y el miedo se presentan como la base esencial, un elemento constitutivo de la llamada a la conversión en Cristo. Esta lucha continúa a un nivel natural y sobrenatural. “Porque la puerta es estrecha y duro el camino que lleva a la vida, y los que lo encuentran son pocos” (Mt 7, 14). Muchos obispos hablaron de la necesidad de renovación en santidad en sus propias vidas, si quieren ser verdaderos agentes y efectivos de la Nueva Evangelización.

La nueva evangelización requiere una conversión personal y comunitaria, nuevos métodos de evangelización y la renovación de las estructuras pastorales, para poder pasar de una estrategia pastoral de mantenimiento a una posición pastoral que sea verdaderamente misionera. La Nueva Evangelización nos conduce a una auténtica conversión pastoral; esta nos lleva a actitudes e iniciativas orientadas a evaluaciones y cambios en la dinámica de las estructuras pastorales que ya no responden a las exigencias evangélicas de la hora actual.

Propuesta 23: LA SANTIDAD Y LOS NUEVOS EVANGELIZADORES

La llamada universal a la santidad es constitutiva de la Nueva Evangelización que ve a los santos como modelos efectivos de la variedad y las formas en que esta vocación puede realizarse. Lo que es común en las historias variadas de la santidad es el seguimiento de Cristo que se expresa en una vida de fe activa en la caridad, lo cual es una privilegiada forma de proclamación del Evangelio. Reconocemos a María como modelo de santidad que se manifiesta en actos de amor, incluso con el don supremo de sí misma.

La santidad es un elemento parte importante del compromiso evangelizador para quien evangeliza y para el bien de los evangelizados.

Propuesta 24: LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA

Con el fin de promover una nueva evangelización en la sociedad, se debe dar la mayor atención a la doctrina social de la Iglesia, entendiendo que esta es un anuncio y un testimonio de la fe, un medio insustituible de la educación en la fe (cf. Caritas in veritate, 15). Esta referencia a la doctrina social de la Iglesia debe estar presente en el contenido de la catequesis, la educación cristiana, la formación de los seminaristas y religiosos, la formación permanente de los obispos y de los sacerdotes y sobre todo la formación de los laicos. El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia es un recurso muy valioso para lograr esta formación continua.

Propuesta 25: ESCENARIOS URBANOS DE LA EVANGELIZACIÓN

La Iglesia reconoce que las ciudades humanas y la cultura que expresan, así como las transformaciones que en ellas tienen lugar, son un lugar privilegiado de la nueva evangelización. Comprendiéndose a misma al servicio del plan salvífico de Dios, la Iglesia reconoce que la “ciudad santa, la nueva Jerusalén” (cf. Ap 21, 2-4) está en cierto modo ya presente en las realidades humanas. Poniendo en práctica un plan de pastoral urbana, la Iglesia quiere identificar y comprender esas experiencias, lenguajes y estilos de vida, que son típicos de las sociedades urbanas. Intenta a la vez hacer que sus celebraciones litúrgicas, sus experiencias de vida comunitaria, y su ejercicio de la caridad, sean significativos en el contexto urbano, con el fin de encarnar el Evangelio en la vida de todos los ciudadanos.

La Iglesia también sabe que en muchas ciudades se manifiesta la ausencia de Dios, en los múltiples ataques a la dignidad humana. Entre ellos: la violencia relacionada con el narcotráfico, la corrupción de varios tipos, y muchos otros crímenes. Estamos convencidos de que el anuncio del Evangelio puede ser la base para restablecer la dignidad de la vida humana en estos contextos urbanos. Este es el Evangelio de Jesús, que “venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10, 10).

VII. LAS RESPUESTAS PASTORALES A LAS CIRCUNSTANCIAS DE NUESTRO TIEMPO

Propuesta 26: LAS PARROQUIAS Y OTRAS REALIDADES ECLESIALES

Los obispos reunidos en Sínodo afirman que la parroquia sigue siendo la principal presencia de la Iglesia en los barrios, el lugar y el instrumento de la vida cristiana, que es capaz de ofrecer oportunidades para el diálogo entre los hombres, para escuchar y anunciar la Palabra de Dios, para la catequesis orgánica, para la formación en la caridad, para la oración, la adoración y celebraciones eucarísticas festivas. Además, los Padres sinodales quisieran animar a las parroquias a encontrar modos de orientarse hacia un mayor énfasis en la evangelización, el cual podría incluir misiones parroquiales, programas parroquiales de renovación y retiros parroquiales. La presencia y la acción evangelizadora de asociaciones, movimientos y de otras realidades eclesiales son estímulos útiles para la realización de esta conversión pastoral. Las parroquias, así como las realidades eclesiales tradicionales y nuevas están llamadas a hacer visible juntas la comunión de la Iglesia particular, unida en torno al Obispo.

Con el fin de llevar a todos la Buena Noticia de Jesús, tal como exige la Nueva Evangelización, todas las parroquias y pequeñas comunidades deben ser células vivas, lugares para promover el encuentro personal y comunitario con Cristo, experimentar la riqueza de la liturgia, dar formación cristiana inicial y permanente, y para educar a todos los fieles en la fraternidad y la caridad especialmente con los pobres.

Propuesta 26: LA EDUCACIÓN

“Id, pues, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo cuanto yo os he mandado” (Mt 28:19-20). La educación es una dimensión constitutiva de la evangelización. Proclamar a Jesús resucitado Cristo es acompañar a todos los seres humanos en su historia personal, en su desarrollo y en su vocación espiritual. La educación necesita, al mismo tiempo, promover todo lo que es verdadero, bueno y bello que forma parte de la persona humana, es decir, educar la mente y las emociones de apreciar la realidad.

Los niños, los adolescentes y los jóvenes tienen derecho a ser evangelizados y educados. Las escuelas y universidades católicas responden así a esta necesidad. Las instituciones públicas deberían reconocer y apoyar este derecho.

Las escuelas deben ayudar a las familias a introducir a los niños en la belleza de la fe. Las escuelas ofrecen una gran oportunidad para transmitir la fe o al menos el conocimiento de ella.

Los Padres sinodales agradecen la labor educativa llevada a cabo por miles de maestros, hombres y mujeres, en las instituciones educativas católicas de los cinco continentes.

Debido al papel singular de los docentes, es importante que reciban formación permanente en el desempeño de sus responsabilidades.

Las escuelas deben tener la libertad de enseñar. Esta libertad es un derecho inalienable. Por esta razón, con el fin de asegurar que nuestras instituciones sean agentes de evangelización y no sólo productos de la evangelización, el Sínodo:

  • Alienta a las instituciones educativas católicas a hacer todo lo posible para preservar su identidad como instituciones eclesiales;
  • Invita a todos los docentes a aprovechar el liderazgo que les corresponde como discípulos bautizados de Jesús, dando testimonio a través de su vocación como educadores, e
  • Insta a las Iglesias particulares, familias religiosas, y a todos los que tienen responsabilidad en las instituciones educativas, a que faciliten la corresponsabilidad de los laicos, ofreciendo una adecuada formación y acompañamiento para ello.

Propuesta 28: CATEQUESIS DE ADULTOS

No se puede hablar de la nueva evangelización si no existe la catequesis de adultos, o esta es fragmentada, es débil o está descuidada. Cuando estos defectos están presentes, el ministerio pastoral se enfrenta a un reto muy serio.

Las fases y niveles del catecumenado de la Iglesia muestran cómo, desde el punto de vista bíblico, catequético, espiritual y litúrgico, la historia de una persona y su camino de fe puede ser entendida como una vocación a través de una relación con Dios (cf. Evangelii nuntiandi, 18; Instrumentum laboris, 92).

En todas estas cosas, el carácter público de la decisión de la fe que el catecúmeno hace, contribuye al crecimiento progresivo de la comunidad y de la diócesis, y tiene un impacto positivo en todos los fieles.

Propuesta 29: LA CATEQUESIS, LOS CATEQUISTAS Y EL CATECISMO

Una catequesis adecuada es fundamental para la Nueva Evangelización. El Sínodo llama la atención sobre el servicio indispensable que los catequistas ofrecen a las comunidades eclesiales y expresa su profunda gratitud por su dedicación. Todos los catequistas, que al mismo tiempo son evangelizadores, tienen que estar bien preparado. Deben hacerse todos los esfuerzos, dentro de las posibilidades de la situación local, para proveer a la formación de los catequistas: esta debe ser fuertemente eclesial, espiritual, doctrinal, bíblica y pedagógica. El testimonio personal de la fe en sí es una poderosa forma de catequesis. El Catecismo de la Iglesia Católica y su Compendio son, ante todo, un recurso para la enseñanza de la fe y el apoyo a los adultos de la Iglesia en su misión evangelizadora y en la catequesis.

De acuerdo con la Carta Apostólica Ministeria quaedam del Papa Pablo VI, las Conferencias Episcopales tienen la posibilidad de solicitar a la Santa Sede la institución del Ministerio del Catequista.

Propuesta 30: LA TEOLOGÍA 

La teología en cuanto ciencia de la fe tiene una gran importancia para la Nueva Evangelización. Sacerdotes, profesores y catequistas deben ser formados en las instituciones de educación superior. La Iglesia aprecia y promueve la investigación y la enseñanza de la teología. La Teología científica tiene su lugar adecuado en la universidad, en donde se debe llevar a cabo el diálogo entre la fe y las otras disciplinas y el mundo secular. Los teólogos están llamados a llevar a cabo este servicio como parte de la misión salvífica de la Iglesia. Es necesario que ellos piensen y sientan con la Iglesia (sentire cum Ecclesia).

El Sínodo propone que la nueva evangelización ser considerada como un elemento integrante de la misión de cada facultad teológica y que se establezca un departamento de estudios sobre la Nueva Evangelización en las universidades católicas.

Propuesta 31: LA NUEVA EVANGELIZACIÓN Y LA OPCIÓN DE LOS POBRES 

El Papa Benedicto XVI nos enseña: “Jesús se identifica con los necesitados, con los hambrientos, los sedientos, los forasteros, los desnudos, los enfermos y los encarcelados. “Cuanto hicisteis a uno de los más pequeños de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis» (Mt 25, 40). Amor a Dios y amor al prójimo se funden entre sí: en el más humilde encontramos a Jesús mismo y en Jesús encontramos a Dios “(Deus caritas est, 15).

Hoy en día hay nuevos pobres y nuevos rostros de la pobreza: los hambrientos, los sin techo, los enfermos y los abandonados, los drogadictos, los migrantes y los refugiados, los marginados políticos y ambientales, los pueblos indígenas. La actual crisis económica afecta seriamente a los pobres. Entre los más pobres en la sociedad contemporánea están las víctimas de la pérdida grave de respeto a la dignidad inviolable de la vida humana inocente.

La opción preferencial por los pobres nos lleva a buscar a los pobres y trabajar en su ayuda para que se sientan en la Iglesia como en su casa. Ambos son destinatarios y actores de la Nueva Evangelización.

Propuesta 32: LOS ENFERMOS

La nueva evangelización debe ser siempre consciente del misterio pascual de la muerte y resurrección de Jesucristo. Este misterio arroja luz sobre el sufrimiento de las personas, las cuales pueden encontrar en la cruz de Cristo comprensión y aceptación del misterio del sufrimiento que les da esperanza en la vida futura.

En los enfermos, los que sufren, las personas con discapacidad y las personas con necesidades especiales, el sufrimiento de Cristo está presente y tiene una fuerza misionera. Para los cristianos, siempre debe haber lugar para los que sufren y los enfermos. Ellos necesitan nuestra atención, pero recibimos mucho más de su fe.

A través de los enfermos, Cristo ilumina a su Iglesia, para que todo el que entra en contacto con ellos encuentre reflejada la luz de Cristo. Por ello, los enfermos son participantes muy importantes en la Nueva Evangelización. Todas las personas que están en contacto con los enfermos tienen que ser conscientes de su misión.

No podemos olvidar, cuando construimos nuevos hospitales, estar atentos a que no les falte un ambiente reconfortante y de apoyo y un lugar para la oración.

Propuesta 33: EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA Y LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

El sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación es el lugar privilegiado para recibir la misericordia y el perdón de Dios. Es un lugar para la sanación personal y comunitaria. En este sacramento, todos los bautizados tienen un nuevo encuentro y personal con Jesucristo, así como un nuevo encuentro con la Iglesia, lo que facilita una plena reconciliación a través del perdón de los pecados. Aquí, el penitente se encuentra con Jesús, y al mismo tiempo él o ella experimenta una apreciación más profunda de sí mismo y de sí misma. Los Padres sinodales, piden que este sacramento se ponga de nuevo en el centro de la actividad pastoral de la Iglesia.

En cada diócesis, debe haber al menos un lugar especialmente dedicado de manera permanente para la celebración de este sacramento, donde los sacerdotes estén siempre presentes, permitiendo que la misericordia de Dios pueda ser experimentada por todos los fieles. El sacramento debe ser accesible, incluso a diario, en los lugares de peregrinación y en las iglesias especialmente designadas. Es necesaria la fidelidad a las normas específicas que rigen la administración de este sacramento. Todo sacerdote debe considerar el Sacramento de la Penitencia como una parte esencial de su ministerio y de la nueva evangelización, y en cada comunidad parroquial debe ser reservado un tiempo adecuado para oír confesiones.

Propuesta 34: DOMINGOS Y DÍAS FESTIVOS

La Eucaristía debe ser la fuente y la cumbre de la Nueva Evangelización. Los Padres sinodales instan a todos los fieles cristianos a renovar su comprensión y el amor a la Eucaristía, en la que sus vidas se transforman y se unen a la ofrenda que Cristo hace de su propia vida, para gloria de Dios Padre y para la salvación de todo el mundo.

A pesar de que existe una tensión entre el domingo cristiano y el domingo secular, el domingo debe ser recuperado para la Nueva Evangelización, según la enseñanza Beato Juan Pablo II en Dies Domini. El domingo, con su carácter sagrado y especial junto con la Misa dominical debe ser el centro de la vida católica. La meta es la participación plena, activa y consciente en la liturgia por parte de toda la comunidad. El año litúrgico con sus fiestas debe ser seguido por un verdadero programa de evangelización, sobre todo en Navidad y Pascua.

Propuesta 35: LA LITURGIA

La celebración digna de la Sagrada Liturgia, el regalo más preciado de Dios para nosotros, es fuente de la más alta expresión de nuestra vida en Cristo (cf. Sacrosanctum Concilium, 10).

Es, por lo tanto, la expresión principal y más poderosa de la nueva evangelización. Dios desea manifestar la belleza incomparable de su amor inmensurable e incesante para con nosotros a través de la Sagrada Liturgia, y nosotros, por nuestra parte, deseamos emplear lo más hermoso en nuestra adoración a Dios en respuesta a su don. En el maravilloso intercambio de la Sagrada Liturgia, por el cual el cielo desciende a la tierra, la salvación está a nuestro alcance, llamando al arrepentimiento y a la conversión del corazón (cf. Mt 4:17; Mc 1:15).

La evangelización en la Iglesia demanda una liturgia que eleve los corazones de los hombres y mujeres a Dios. La liturgia no es sólo una acción humana, sino un encuentro con Dios que lleva a la contemplación y a la amistad más profunda con Dios. En este sentido, la liturgia de la Iglesia es la mejor escuela de la fe.

…………

IV. AGENTES / PARTICIPANTES DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

……………

Propuesta 58: MARÍA, ESTRELLA DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

El Concilio Vaticano II presentó a María en el contexto del Misterio de Cristo y de la Iglesia (cf. Lumen gentium 52-68). El Papa Pablo VI la declaró «Estrella de la evangelización». Por eso, ella es modelo de fe, esperanza y amor. Ella es la primera colaboradora que trae discípulos al Maestro (cf. Jn 2). En el Cenáculo ella es la Madre de los creyentes (cf. Hch 1:14). Como Madre del Redentor, Como Madre del Redentor, María recibe un testimonio del amor de Dios. Ella cumple con libertad la voluntad de Dios. Ella es la mujer fuerte que, junto con Juan, permanece al pie de la Cruz. Ella intercede siempre por nosotros y acompaña a los creyentes en su camino hasta la Cruz del Señor.

Como Madre y Reina ella es un signo de esperanza para los pueblos que sufren y para los necesitados. Hoy es la “misionera” que nos va a ayudar en las dificultades de nuestro tiempo y con su cercanía abrirá los corazones de los hombres y las mujeres a la fe.

Fijamos nuestra mirada en María. Ella nos ayudará a proclamar el mensaje de la salvación a todos los hombres y mujeres, para que puedan convertirse en agentes de la evangelización. María es la Madre de la Iglesia. Ojalá, con su presencia, la Iglesia llegue a ser un hogar para muchos y Madre de todos los pueblos.

[Estamos traduciendo todas las proposiciones del Sínodo, disculpen las molestias]

Ver todas la proposiciones en inglés

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3 respuestas a Propuestas

  1. lilianmar77@hotmail.com dijo:

    Buenísimo esperamos las traducciones que serán de gran provecho para todos.GRACIAS!!!

  2. Adela montes dijo:

    Muchísimas gracias, las esperamos.

  3. Miguel Angel Azcona San Martín dijo:

    Muchas gracias, per ¿Cuándo llegan todas las Propuestas del Sínodo traducidas al español

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