Relación de los Círculos Menores Anglicus C

S. E. R. Mons. Philip TARTAGLIA
Arzobispo de Glasgow
(Escocia)

Viernes, 19 de octubre de 2012

Este grupo ha identificado los siguientes temas y materias como categorías de la nueva evangelización:

Descripción: Se ha descrito de manera sugestiva la nueva evangelización como un tiempo de despertar, un tiempo de nuevo estímulo y nuevo testimonio para quienes profesan la fe cristiana. Es el reconocimiento de Jesucristo como centro de nuestra fe y nuestra vida diaria.

Novedad: para empezar, sin embargo, lo que realmente ha interesado a este grupo ha sido la cuestión de qué era nuevo en la Nueva Evangelización. Se decidió que la frase transcendental de Juan Pablo II “nueva en su ardor, en sus métodos, en su expresión” (IL 45) podría ser usada como punto de referencia.

Llamada a la Santidad, Conversión y Purificación: La nueva evangelización tiene está estrechamente ligada a la llamada a la santidad, y requiere la conversión y la purificación en la Iglesia por parte de los obispos, sacerdotes, religiosos y líderes laicos, y de todos los que participan en el trabajo de evangelización.

Participación en la vida de la Trinidad: la evangelización es una actividad de la palabra y el sacramento que, sobre todo a través de la Eucaristía, nos admite a participar en la vida de la Trinidad, lo que suscita, a través de la gracia del Espíritu Santo, el poder de evangelizar y de dar testimonio de la Palabra de Dios con entusiasmo y coraje.

Primer anuncio: uno de los nuevos planteamientos asociados con este Sínodo es la especial naturaleza del primer anuncio como aspecto único y especialmente eficaz de la evangelización, y por ello debemos estarle agradecidos. Aquí es dónde el kerigma, el mensaje de salvación del misterio pascual de Jesucristo, es proclamado con mayor fuerza hasta el punto de requerir el arrepentimiento, la conversión y una decisión de fe.

La Liturgia del Domingo: este grupo estuvo de acuerdo en que necesita recuperarse el domingo para la nueva evangelización, según las enseñanzas del Beato Juan Pablo II en la Dies Domini. El domingo, con su carácter sagrado y especial debe ser, junto a la Misa Dominical, el centro de la vida de los católicos. El objetivo es una participación plena, activa y consciente en la liturgia por parte de toda la comunidad.

La Palabra de Dios es la base de toda evangelización, tanto en el primer anuncio como en la catequesis continua. El centro de la Palabra de Dios es la persona de Jesús, crucificado y resucitado, el Hijo de Dios encarnado, que se encuentra en la auténtica evangelización.

Catequesis: la catequesis está al servicio de la nueva evangelización en cuanto conocimiento de la fe y la doctrina, pero también como experiencia del Señor. Todos los evangelizadores necesitan estar bien catequizados. Un número de personas ha sugerido que el catequista sea reconocido como un ministerio estable en la Iglesia.

La Comunión de la Iglesia local: la comunión de la iglesia local alrededor del obispo, principio de unidad de la iglesia local, es la fuente de todos los proyectos pastorales para la nueva evangelización en la diócesis. Los sacerdotes, religiosos y religiosas, los fieles laicos, hombres y mujeres, todos deben colaborar con el obispo en el proyecto diocesano de evangelización. Todos los agentes y funcionarios de la iglesia local deben trabajar en solidaridad y comunión con el obispo por el bien de la evangelización.

La Parroquia: como núcleo básico de la Iglesia local, es llamada para aceptar el desafío de la nueva evangelización mediante la renovación de su vida y de su actividad pastoral. Muchas iglesias representadas en este grupo, aunque no todas, recomendaron el establecimiento en la parroquia de comunidades eclesiales de base y pequeñas comunidades de fe.

Movimientos: vinculada al tema de la comunión de la Iglesia local está la cuestión de los nuevos movimientos. Ha sido plenamente reconocido que los nuevos movimientos facilitan la nueva evangelización y el contacto con Jesucristo. Se ha sugerido que los movimientos trabajarían mejor si estuvieran integrados en el proyecto de evangelización de la diócesis, y si el obispo les diera unas tareas específicas.

Matrimonio: existen algunos problemas pastorales significativos acerca del matrimonio. Tenemos mucho que hacer por el matrimonio y las personas casadas, y éste será uno de los grandes retos de la nueva evangelización.

Familia: se debe reconocer totalmente el papel esencial de la familia en la transmisión de la fe.

Mujeres: se debe reconocer y sostener el papel esencial de la madre y de las mujeres en la transmisión de la fe en la familia. Al mismo tiempo se debe reconocer totalmente el papel desempeñado por muchas mujeres en nuestras parroquias y comunidades como educadoras, catequistas, evangelizadoras y en otros muchos servicios similares.

Jóvenes: la evangelización de los jóvenes ha sido motivo de especial preocupación para este grupo, pues ellos son el futuro de la Iglesia.

Formación en los seminarios: los seminarios deben centrarse en la nueva evangelización para que así se convierta en el tema recurrente y unificador de los programas de formación humana, espiritual, intelectual y pastoral.

Obras de justicia y caridad: las obras de justicia y caridad son esenciales en la nueva evangelización, y son un testimonio muy eficaz de nuestra fe en Jesucristo. Por el bien de la nueva evangelización, se necesitaría renovar el énfasis en la enseñanza y la vivencia de la Doctrina Social de la Iglesia como medio para llevar la gente a Cristo.

La administración de la creación: ésta también está al servicio de la evangelización de muchas maneras. Es un testimonio de nuestra fe en la bondad de la creación de Dios. Demuestra un sentido de solidaridad con todos lo que dependen para vivir y sustentarse de los bienes de la creación. Muestra una solidaridad intergeneracional con quienes vienen después de nosotros, y es un claro testimonio del uso responsable y ecuo de los bienes de la tierra.

Un desafío a la secularización: una nueva evangelización es necesaria en nuestro tiempo para retar a las consecuencias negativas de la secularización.

Ecumenismo: el ecumenismo, apuntalado por un solida eclesiología, está al servicio de la evangelización porque quiere restaurar la unidad de la Iglesia de Cristo, aumentando así su credibilidad en el mundo. La Beata Virgen María fue la primera discípula y la primera evangelizadora, y debería proponerse a todos los cristianos como la Estrella de la Nueva Evangelización.Diálogo interreligioso: debe nutrir el respeto por todas las religiones, favorecer la paz en la comunidad, proteger y promover la libertad religiosa y, sobre todo, ser un auténtico lugar de evangelización.

Tecnología: las nuevas herramientas y los nuevos métodos digitales de comunicación social, que representan un nuevo método de comunicación, se deben aplicar de forma eficaz y prudente en nuestras estrategias de nueva evangelización, sobre todo en lo que se refiere a la evangelización de los jóvenes.

Belleza: la nueva evangelización necesita resaltar la belleza, sobre todo la belleza de la persona de Jesucristo.

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